Value Investing – Pablo J. Vázquez

El Poder de la Capitalización

diciembre 22
15:46 2014

Dice la sabiduría popular que el mejor amigo del hombre es el perro. Pues no, el mejor amigo del hombre es el poder de la capitalización.

¿Y qué es eso del poder de la capitalización? Piense usted en una bola de nieve que, conforme va descendiendo, ve como su volumen no para de crecer. Eso es lo que le pasará a su dinero si lo deja en manos de la capitalización…

 

El poder de la Capitalización

 

Tendemos a pensar que el éxito en nuestras inversiones depende de un único factor: la rentabilidad. Evidentemente, 5 es mejor 2, y 10 es mejor que 5. Pero nos olvidamos de los otros dos grandes factores: la constancia y la paciencia. Si a un modesto flujo de ahorro constante en el tiempo (constancia) le aplicamos una rentabilidad no muy elevada, veremos que, al cabo de un largo espacio de tiempo (paciencia), el capital acumulado va tomando forma de Bono-Loto.

¿Qué no me cree? Le convenceré con números.

Sólo le pido que ahorre 150 euros al mes durante 30 años, invirtiendo a final de año el ahorro acumulado (1.800 €). Le pido, además, que no toque el capital anterior. Reinviértalo también.

A partir de ahí, le planteo cuatro escenarios:

1) Utiliza los billetes para potenciar el plumaje de su edredón

2) Acude a la oficina de su entidad financiera, ingresa cada mes el importe y pacta una rentabilidad del 3%

3) Decide invertir en un fondo de inversión que replica al S&P 500, que, asumiendo que se comporta tal y como lo hizo a lo largo del período 1950-2009, le arrojará un más que generoso 7%

4) Ha descubierto que el Value Investing es la mejor herramienta para batir al mercado y confía su ahorro a un gestor como Francisco G. Paramés, uno de la mejores gestores de fondos del mundo, cuya filosofía de inversión sigue esos principios. Uno de los fondos que ha dirigido, el Bestinfond, ha mostrado una rentabilidad histórica (20 años) en torno al 15%.

Analicemos, ahora, uno por uno, los 4 escenarios descritos. La primera tabla que le muestro corresponde al primer escenario. Esto es, dinero ahorrado, colchón forrado. Un 0% en toda regla a lo largo de cada uno de los 30 años de nuestro horizonte:

 

El Poder de la Capitalización 2

 

Para este viaje no hacían falta alforjas… 30 x 1.800 = 54.000. Ni un euro más ni un euro menos.

Pasemos ahora al segundo escenario. El archiconocido “plazo fijo” toma cuerpo en forma de un modesto 3%. Y así iría creciendo nuestro capital:

 

El Poder de la Capitalización 3

 

Bueno, la cosa mejora… La bola de nieve comienza a funcionar y el saldo final asciende ya a 88.205€. Un 63% más que la alternativa de potenciar el plumaje del edredón.

Pero demos un pasito más, analizando el capital acumulado si la opción elegida hubiese sido la de replicar el índice S&P 500. Esta es la consecuencia de aplicar un jugoso 7% –recordemos, la rentabilidad media, en términos reales, del S&P 500 en el período 1950-2009– a nuestro capital invertido:

 

El Poder de la Capitalización 4

 

Uy, uy, uy, que la cosa se pone interesante… Más de 325.000 euros. O dicho con otras palabras, apartamento en la Costa Blanca en primera línea de playa.

Pero falta el chupinazo final, la orgía de la capitalización en su modo más salvaje. Subidos al barco de Paramés, navegamos por las aguas del valor a una velocidad de crucero del 15% anual. Aquí, la foto final de un viaje inolvidable:

 

El Poder de la Capitalización 5

 

¡¡Mamma mía, 900.000 euros!! Repito: 900.000 euros, por invertir 150 euros al mes al 15% durante 30 años.

Pero insisto en la idea con la que comenzaba el artículo: no es mi intención destacar aquí las bondades de una elevada rentabilidad, sino subrayar la importancia de la constancia y la paciencia. La capitalización actúa como una bola de nieve: cuanto mayor sea el capital acumulado, mayor será el impacto de la rentabilidad.

El siguiente gráfico recoge esta idea de una forma más nítida:

 

El Poder de la Capitalización 6

 

No es más que un resumen de las 4 tablas anteriores, pero su visualización permite captar la esencia de la capitalización: el capital acumulado no crece de manera lineal, sino exponencial. Si traza una línea imaginaria uniendo la parte superior de cada barra verde, comprobará que no es una línea recta creciente sino una curva creciente –lo mismo ocurre con las barras del 10% y 3%, pero no es tan evidente.

¿Y qué significa que sea una curva creciente y no una línea creciente? Pues que el incremento que se produce en el capital acumulado en un determinado año es superior al incremento experimentado en el año anterior.

Otra forma de verlo. Fíjese en la barra de color mostaza y sitúese en el año 2031: el capital acumulado asciende a 100.000 euros. Vaya ahora al 2037: ronda los 200.000. Esto es, han tenido que pasar 6 años para nuestro capital crezca en 100.000 euros. Recorra, ahora, 4 años más para situarse en 2041: el capital acumulado asciende a 300.000. Conclusión: en los últimos 4 años hemos incrementado nuestro capital en la misma cantidad que lo ha hecho en los primeros 6.

La bola de nieve es mucho más grande cada año que pasa.

No me negarán, al menos, que merece la pena intentarlo. Pero no olvide la fórmula secreta: [Constancia + Paciencia] x N, donde N es el número de años…

 

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Sobre el autor

pablojvazquez

pablojvazquez

Doctor en Economía, profesor del Departamento de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Alicante, y Director del Título de Experto en Bolsa y Mercados de esa misma universidad. Especialidad en el área de Análisis y Valoración de Empresas.

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